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Jose Maria Pereda

Las cosas de la vida. Cartas de José María de Pereda a Manuel Marañón

Epistolares y diarios

INFORMACIÓN DE LA OBRA

Colección Obra Fundamental

Editado en 2024

23 x 16 cm

págs. 420

Encuadernación: tapa dura

Idioma: castellano

ISBN: 978-84-17264-43-7

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José María Pereda, (Polanco, 1833 - Santander, 1906) es uno de los grandes novelistas españoles de la segunda mitad del siglo xix. Manuel Marañón fue no solo su amigo «más querido», sino también «mi alter ego, mi otro yo», según nos dice en una carta del 5 de febrero de 1895.  La vida de ambos se vio entretejida por este intenso y único epistolario que se daba por perdido. Son más de 260 cartas que Pereda escribió a Marañón y que permanecían inéditas, conservadas por la familia del destinatario en el archivo de la Fundación Cigarral de Menores de Toledo. El epistolario recorre durante veinte años (1877-1897) toda la trayectoria novelística del escritor cántabro, desde su primera novela hasta su ingreso en la Real Academia Española. Son numerosos los asuntos, personales y literarios, que aparecen en las cartas, pero es apasionante, sobre todo, entender a través de ellas el oficio de escritor en ese tiempo y observar, con un detalle único, el proceso literario de principio a fin: desde la primera idea o argumento narrativo a los últimos detalles técnicos y pormenores materiales de la edición, incluyendo labores de difusión entre el público lector y la crítica literaria del momento.

Estas cartas son imprescindibles para mostrar aspectos desconocidos hasta ahora de la vida y la personalidad de José María Pereda, como escritor y como hombre, además de constituir un documento de gran valor sobre los contextos literarios y humanos de aquel periodo y los diálogos culturales entre el centro y la periferia de la geografía española.

Jaime Olmedo (Talavera de la Reina, 1971) licenciado en Filología Hispánica con Premio Extraordinario por la Universidad Complutense y doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de Bolonia, ha desarrollado su trayectoria profesional en el Instituto Cervantes, en la RAE y, en la RAH, donde ha sido director técnico del Diccionario Biográfico y del portal «Historia Hispánica». Asimismo, es profesor de Literatura Española en la Facultad de Filología de la Universidad Complutense y académico correspondiente de las Academias de Historia, Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo y de la de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes. 

Entrevista a Jaime Olmedo, Director técnico de la RAH, filólogo y responsable del volumen

“Pereda es uno de los grandes narradores del siglo XIX y hay que ponerlo a la altura de Clarín, de Galdós o de Valera”.


Cartas

Os ofrecemos en formato podcast una selección de las cosas de la vida que José María Pereda le cuenta a su amigo y valedor, Manuel Marañón, padre de Gregorio, el insigne médico e historiador. Manuel llegó a ser llamado el cónsul de Polanco porque llegó, como abogado, a representar de manera extra oficial los intereses de muchos amigos cántabros en tierras madrileñas, convirtiéndose en el servidor más leal y eficaz de Pereda, al que ayudó tanto en su carrera literaria como a la consecución del sillón de la Academia de la Lengua. En estos podcast podrás escuchar los más variados asuntos que surcan la amistad de estos dos hombres: el día a día de la creación literaria de Pereda; las preocupaciones constantes por la salud de sus familias al hilo de las numerosas epidemias de la época; el desencanto por la falta de admiración de la obra de José María y su inseguridad en la escritura; sus resquemores con la crítica y sus ambiciones en Madrid; y, sobre todo, el acompañamiento mutuo por las muertes que inundan esta correspondencia,  desde la mujer de Marañón al hijo mayor de José María, que acabó suicidándose.

1878: ”Al cabo habló usted y me sacó de la nerviosa inquietud en que me tenía el inalterable silencio de amigos y periódicos…”
1879-81: “Mi muy querido amigo, tenía que suceder y sucedió. Encontré una casa grande, pues no cabíamos en la que usted conoce, y me mudé…”
1882-84: “Mi muy querido amigo, ¿ve usted cómo todo lo malo se pega?...”
1885: “Queridísimo amigo, por dos razones, contesto a vuelta de correo su carta del 1º; la principal, porque la preocupación tristísima que en ella se rebela, como se rebelaba en la anterior exige de mi parte una pronta y razonable reflexión…”
1886: “Queridísimo amigo, si no se las comen en el camino, por este mismo correo debe llegar a Madrid una cajita conteniendo 27 peras duquesas…”
1888 : “Queridísimo amigo, desaparecidas las causas que impidieron el viaje de Juan Manuel hoy hace ocho días, lo emprenderá…”
1890: “Queridísimo amigo, por una carta de Carmen que recibió anoche Diodora, hemos sabido las nuevas zozobras de que se ven ustedes asaltados dentro de ese laberinto de complicaciones…”
1891-94: “Mi muy querido amigo, esta vez se lo declaro sin ambages, por su obstinado silencio sin justificación racional en determinados momentos, he tenido serios temores…”
1894: “Mi siempre queridísimo amigo, acabo de recibir la carta que me anunciaba ayer. Mañana, víspera del Día de los Difuntos, pienso pasarlo en Polanco, donde como puede usted presumir, no me faltará qué hacer….”
1896: “Queridísimo amigo, por su breve del 21, tenía conocimiento de la muerte de su tío Don Felipe…”